martes, 31 de agosto de 2010

Llorar por el equipo de futbol


Diciembre de 2009, Deportivo Cuenca empató en Cuenca la primera final contra Deportivo Quito y tocada la segunda final en Quito que definiría el campeonato.
No servía el empate, el equipo que ganaría sería el nuevo campeón del futbol ecuatoriano.
El partido que comenzaría no iba a ser nada fácil, jugar de visitante frente a unos 25.000 hinchas de Deportivo Quito, pero los poco más de 6.000 hinchas de Deportivo Cuenca íbamos a alentar hasta perder la voz.
El primer nuestro fue nuestro, el equipo desperdició tantos chances y perdíamos 2 a 0, la gente estaba muy desanimada y sin ganas ya de alentar ni cantar, parecía que todo estaba dicho y ya sin nada mas por hacer, hasta que vino el primer gol de Deportivo Cuenca, Edison Preciado, la gente se animó mucho más y alentaba al equipo para el empate, era muy complicado empatar y ganar, pues el empate no servía, dos minutos después del primer gol y a falta de diez para que acabe el partido sucedió lo que parecía tan imposible, Villalba remató desde muy lejos anotando un verdadero golazo que dejó mudo al estadio, por mi parte sabía lo complicado que era anotar un gol más, ya no quería seguir cantando ni alentando, me senté y se vinieron las lagrimas, no sabía por qué lloraba, supongo que era por la muestra de valor, valentía, garra que puso el equipo al empatar el partido, yo sabía que nadie podía sentir lo que yo sentía ese momento, mis primos y amigos de la barra me abrazaban e intentaban consolarme sin lograrlo, el equipo había hecho todo, no debía nada a nadie, la final se perdió en Cuenca.
Ahí acabó el partido para mi, minutos después el Deportivo Quito anotó un gol más, gol que yo ni vi, ya nada me importaba, las lagrimas seguían, el partido se acabó, me abracé con la gente y ahí quedaron las lagrimas y los deseos de ver al equipo campeón!
Yo seguiré cantando, viajando y perdiendo la voz hasta que esa segunda vez llegue!
Del rojo soy y el Cuenca es la droga de mi corazón!

No hay comentarios:

Publicar un comentario